Nos hemos preguntado qué podemos hacer de forma fácil para que la escalada de los precios no haga demasiada mella en la cuenta corriente.

Mejor en transporte público
La subida del combustible es el ejemplo más claro del alza de los
precios. El diésel ha superado a la gasolina y el incremento del precio
del petróleo ha desencadenado un efecto dominó que también ha afectado
al coste de los billetes de avión. El transporte público sigue siendo la mejor alternativa,
sobre todo ahora que las ciudades se vacían y los servicios se
descongestionan.
Pero si hace falta viajar distancias mayores, también
hay fórmulas para ahorrar unos euros:
- Conductores alternativos. Además de las
ventajas para el medio ambiente, supone un ahorro para el bolsillo.
Siempre puedes ir a trabajar con un compañero y alternaros para llevar
el coche. Existen páginas web que sirven para poner en contacto a
personas que realizan el mismo trayecto como Viajamosjuntos.com
- Vacaciones a primera o última hora.
Contratar las vacaciones con adelanto permite tener grandes descuentos.
Si eres de los que espera hasta última hora, siempre puedes encontrar
algunos chollos rastreando por Internet.
- Conducir económico y ecológico.
Cambiar ciertos hábitos a la hora de conducir puede suponer un ahorro
de hasta el 20%. Desde revisar la presión de las ruedas hasta repostar
cuando no haga mucho calor, hay multitud de trucos para no gastar tanto
en gasolina. Este vídeo enseña algunos de ellos.
La cesta de la compra
En el camino que recorren desde la huerta a la estantería de los supermercados, el precio de los alimentos puede llegar a multiplicarse por cuatro.
Ya vimos cómo la 'crisis del arroz' que afectaba al Tercer Mundo
empezaba a notarse en los países más ricos pero parece que lo peor está
por llegar. Desde las asociaciones de consumidores, como la UCE
(Unión de consumidores de España), recuerdan que reducir el gasto es
más fácil de lo que parece sólo poniendo en práctica algunos consejos
que no son nada nuevos:
- Aprovechar las ofertas que ofrecen los comercios.
Las rebajas están al caer y hay compras que se pueden aplazar. Como las
altas temperaturas aún no han llegado, la ropa de verano puede esperar
hasta que las tiendas empiecen con los grandes descuentos.
- Tener todo planeado a la hora de ir a la compra
para evitar adquirir productos que no necesitamos. Hay que tener claro
qué es lo que queremos comprar y cuál es nuestro presupuesto nos
ahorrará las compras compulsivas.
- El mejor momento para comprar.
Prohibido ir al mercado hambrientos o en estados de depresión o euforia
para no 'caer en la tentación'. Además, es mejor no ir acompañados de
niños porque suelen influir en la compra.
- Marcas blancas y productos frescos.
Los productos procesados multiplican el precio ? el zumo de naranja
preparado es más caro que comprar las naranjas ? y las marcas de las
cadenas de supermercados siempre salen más económicas.
- ¿Efectivo o tarjeta?
La UCE recomienda pagar preferiblemente en efectivo pero, si optamos
por la tarjeta, es aconsejable anotar los gastos que vamos realizando.
Las facturas, un dolor de cabeza
Cuando empiece el frío y encendamos la calefacción será cuando más
se note la subida de las facturas del hogar aunque el aire
acondicionado también puede traer a más de uno quebraderos de cabeza.
Con el encarecimiento del gasóleo, la electricidad y la desaparición de la tarifa nocturna, el mantenimiento de la casa se dispara. ¿Qué hacer para ahorrar energía y, por tanto, dinero? Hay muchas alternativas para que la factura de la luz sea asequible.
- La cocina es la clave. Desde comprar
electrodomésticos de clase A y utilizar el microondas mejor que el
horno hasta ahorrar el 50% de energía usando la olla a presión. La
cocina es el sitio en el que más energía se consume y en el que más se
puede ahorrar. Limpiar periódicamente la escarcha del congelador hace
que éste gaste menos, al igual que poner la lavadora en programa con
agua fría.
- Todo bien apagado. Según indica la UCE, el 10% del gasto energético de los hogares se debe a los aparatos eléctricos que se dejan en 'stand by'.
- Ahorrar agua y ahorrar dinero.
Todos los consejos que hemos escuchado durante años contra la sequía
sirven, por supuesto, para contener el gasto. Entre ellas, ducharse en
vez de bañarse, utilizar los electrodomésticos con carga total e
instalar grifos que reducen el flujo del agua.
Vía: soitu.es